La Terapia de Uso Forzado se basa en la premisa de que puede inducirse un cambio neuroplástico significativo mediante el uso específico e intensivo de los segmentos corporales afectados. Este método combina principios de tratamiento basados en pruebas con un profundo conocimiento de las secuencias de movimiento normales, así como de los principios biomecánicos y cinemáticos. Esto permite a nuestros terapeutas analizar con precisión las desviaciones del movimiento y crear planes de tratamiento a medida. De este modo, se recupera el control motor funcional y mensurable con el cliente.