Acerca de la Terapia de Uso Forzado según Utley/Woll
En el mundo de la terapia ocupacional y la fisioterapia, disponemos de numerosos métodos de tratamiento neurológico. Sin embargo, la Terapia de Uso Forzado según Utley/Woll destaca sobre las demás por su enfoque bien fundamentado y sus impresionantes resultados. Esta forma especial de terapia está dirigida a personas que experimentan deficiencias motoras como consecuencia de una lesión cerebral causada por un ictus, una lesión cerebral traumática u otras enfermedades neurológicas. El objetivo terapéutico es reactivar las funciones perdidas y animar al cerebro a reestructurarse y mejorar su funcionalidad lo antes posible.
La Terapia de Uso Forzado se basa en la premisa de que puede inducirse un cambio neuroplástico significativo mediante el uso específico e intensivo de los segmentos corporales afectados. Este método combina principios de tratamiento basados en pruebas con un profundo conocimiento de las secuencias de movimiento normales, así como de los principios biomecánicos y cinemáticos. Esto permite a nuestros terapeutas realizar un análisis específico del movimiento y, por tanto, analizar con precisión las desviaciones del movimiento y crear planes de tratamiento a medida. De este modo, se recupera el control motor funcional y mensurable con el cliente.
Nuestra historia
El desarrollo de nuestro concepto de tratamiento Uso forzado – Terapia intensiva según Utley/Woll ® y su filosofía comenzó en los años 70, cuando Susan Woll y Jan Utley se formaron con Karl y Berta Bobath.
La filosofía Bobath se basa en descubrimientos científicos según los cuales los pacientes afectados pueden recuperar el control motor tras una lesión cerebral adquirida. La base de estos descubrimientos era crear condiciones en los tratamientos que obligaran a los pacientes a utilizar las partes del cuerpo afectadas. Este uso forzado permitía parámetros normales de fuerza en los músculos.
Por aquel entonces, Jan Utley impartía clases de neurociencia en la Universidad Médica de Chicago (EEUU). A través de sus estudios e investigaciones, cada vez tenía más claro que la neuroplasticidad del cerebro podía permitir recuperar el control motor. Se dio cuenta de que los pacientes tenían que practicar en condiciones que desencadenaran la reorganización cortical del cerebro.
Estas experiencias llevaron a Jan a procesar y aplicar los resultados de la investigación sobre la neuroplasticidad en su práctica clínica. Importantes científicos como el Dr. Paul Bach y Rita, la Dra. Josephine Moore, el Dr. Stanley Finger y el Dr. Donald Stein ejercieron entonces una influencia decisiva sobre ella. En particular, se integraron los resultados de las investigaciones de Kendall, Schwartz y Jessel sobre la neuroplasticidad y la recuperación de estructuras neuronales, publicados en “Principles of Neural Science”. Se desarrolló una estrecha colaboración y Jan también se formó como instructora Bobath en 1987.
